Roma
Roma es la ciudad del travertino, alli hasta los bordillos son de este material. Es una ciudad sucia, con edificios muy poco cuidados, con iglesias demasiado restauradas y conductores demasiado kamikazes. Abundan pizzerias, birrerias y a lo que no es pasta le llaman antipasta. Por la tarde el sol baja hasta el horizonte de la misma manera que lo hace en Barcelona, aunque allí lo hace un poco antes. Ya puedes estar caminando por la calle más remota o enfrente del mismísimo Coliseo, porque cuando llegan las luces todo aquello parece de ensueño.

