La permanencia y el cambio
Si pensamos en nuestro Mar Mediterráneo, podemos fijar la mirada en la lejanía para ver la línea geométrica del horizonte recortarse nítidamente sobre el azul del cielo. A veces es posible contemplarlo en un estado de quietud y permanencia casi totales... Sin embargo, aun en estos casos siempre nos acompaña el cambiante sonido de las olas, o tal vez el paso de un barco, o el vuelo de una gaviota.
Si ahora nos fijamos, dentro del mismo mar, en la parte más próxima a nosotros, tal vez podamos ver cómo se estrellan sus olas contra las rocas, sin que existan dos olas iguales y sin que las rocas cesen de ir constantemente modificando su forma por el efecto de la erosión que aquellas provocan. El mismo mar es capaz de mostrarnos un aspecto que se aproxima a la idea del continuo cambio... Pero, junto a ella, siempre tendremos el azul infinito del cielo, o tal vez el círculo solar.
"Apolo y dionisos, el temperamento de la arquitectura moderna"
Se acabó el curso, se acabaron las clases de composición de los martes a las 11:30, ahora ya solo queda repasar el camino e ir sacando piedrecillas de él.






Mi peninsula dijo
Me gusta la composición que has hecho con las olas y el tratamiento que le has dado al cielo y al resto. Está modificado , o solo polarizador. Imagino que todo.
Muy buena la leyenda.
Saludos
30 Junio 2007 | 12:13 PM